
La Cenicienta (1950) es literal el clásico animado número 12 de Disney. Salió el 15 de febrero de 1950 y la dirigieron Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske. Es animación tradicional de toda la vida, basada en el cuento de Charles Perrault. Lo más icónico es su banda sonora y que, básicamente, salvó a la empresa de irse a la quiebra después de un par de fracasos comerciales.
La muerte de su padre



Tras a muerte del padre de Cenicienta se queda atrapada viviendo con su madrastra, Lady Tremaine, y sus dos hermanastras, Drizella y Anastasia. Las tres son un dolor de cabeza insoportable: en lugar de tratarla como familia, la tienen de empleada en su propia casa. Básicamente la explotan haciéndola limpiar todo, pero ella tiene una paciencia gigante y se entretiene hablando con los ratones (Jaq y Gus) para no volverse loca.
La envidia por el baile

Un día, el Rey organiza una fiesta gigante en el palacio para que así de una vez el príncipe encuentre a su enamorada perfecta y poder casarse con ella , así que invitan a todas las chicas del reino. Cenicienta obviamente deseaba querer ir y sus amigos los ratones le arreglan un vestido hermoso con mucho esfuerzo. ¿Qué pasa? Que las hermanastras le tienen tanta envidia que deciden romperle su vestido por completo antes de salir para que no pueda asistir al baile
El rescate de la hada madrina



Desconsolada, Cenicienta recibe la visita de su Hada Madrina, quien usa el famoso hechizo «Bibbidi-Bobbidi-Boo» para transformar una calabaza en carroza, los ratones en caballos y su vestido roto en un deslumbrante diseño con zapatillas de cristal. La única condición es que la magia se romperá a medianoche.
EL flechazo y la huida


Llega a la fiesta, opaca a todo el mundo y el Príncipe se flecha con ella al instante; se pasan toda la noche bailando juntos. Pero cuando dan las 12 en punto, a Cenicienta le entra el pánico y sale corriendo a toda prisa para que no la descubran, dejando tirado uno de los tacones de cristal en las escaleras.
La prueba definitiva y el final feliz



El Príncipe queda enganchadísimo y manda a probar la zapatilla a todas las mujeres del reino para dar con ella. Lady Tremaine intenta esconder a Cenicienta y hasta hace que rompan el calzado de cristal para arruinarlo todo, pero Cenicienta saca la otra zapatilla que tenía guardada en el bolsillo, le calza perfecto, deja a la madrastra callada y se termina casando con el Príncipe
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